Construyendo tu Portfolio


Recuerdo que en 2020 todavía encerrados por la cuarentena, se daba la Feria del Literatura Infantil en Bologna, Italia de forma virtual. Una de sus actividades era la revisión de portfolios por parte de un experto completamente gratis. Logré una cita con la directora de arte de una casa editorial en Rusia y me dieron 5 minutos para conversar con ella. No recuerdo haber sudado tanto en una reunión vía zoom.

La cita era a la 1:00 PM hora de Bologna, es decir 6:00 AM hora de Panamá. Yo debía estar listo con cara fresca y preguntas en mano para sacarle la mayor cantidad de jugo a la conversación más corta e importante que a nivel profesional jamás hubiera tenido. Salvo 2 o 3 tonterías (que ni siquiera recuerdo), me fue super bien en la entrevista. Cuando cerramos la llamada, una sonrisa de oreja a oreja me adornó la cara el resto de la mañana. ¡Lo logré!, pero aquello solo era el principio de un trabajo que hasta el día de hoy sigo puliendo.

Después de aquella llamada, comprendí lo importante que era trabajar en un portfolio y más importante todavía, recibir críticas constructivas. Es por eso que en este artículo te quiero compartir varios tips que he ido aprendiendo a través de libros, videos, podcasts y experiencias personales, que me han servido para transmitir confianza y profesionalismo a través de mi portfolio.

Empiezo con la definición de portfolio (ambas formas “portfolio” o “portafolio” son aceptadas), que no es más que una muestra física o virtual de tus proyectos destacados, cuyo propósito es atraer interesados que deseen trabajar contigo. Según Fig Taylor, consultora de portfolios residente de la AOI (Asociación de Ilustradores de Londres) el portfolio puede adoptar diferentes formas según la etapa en la que se encuentre el individuo, por ende un estudiante mostrará más trabajo personal que un profesional con muchos años de experiencia. Independientemente del nivel en que te encuentres, lo importante a saber es que este documento no es exclusivo de los artistas visuales y requiere de constante actualización.

1. Abrir una página web: Suena complicado, pero hoy día es más sencillo de lo que te imaginas. La página web es una herramienta que te da muchas más libertades que una red social. Es un espacio donde puedes presentar el trabajo de forma amplia, organizada y profesional a una audiencia más selecta.

En cuanto a la programación, te cuento que cada esquina de esta página web donde estás la adapté a mi gusto. Yo uso WordPress desde hace varios años, pero hay varias plataformas similares como Squarespace, Wix, Adobe Portfolio, Semplice y otras, que te facilitan la construcción de la página. Independientemente de cuál uses, la estructura y contenido que metas ahí, es lo que realmente hará la magia.

¡Ah y algo más! Una cuenta instagram NO es un portfolio, es una herramienta de mercadeo.

2. Empezar con un “personal statement” o declaración personal: Hay portfolios que van directo al grano y otros que empiezan con una breve reseña. Depende mucho también de tu personalidad o el target a quien estés dirigiendo el contenido. He leído comentarios de directores creativos/arte que prefieren ver el trabajo al inicio en lugar de una cara, y otros a quienes les transmite más confianza ver un rostro antes de entrar a ver trabajos.

Mi recomendación, en especial si eres independiente, es empezar el recorrido de tu sitio web con unas breves líneas explicando quién eres y que tipo de trabajo haces. Para mí además de presentar mi trabajo, se trata de causar una impresión amigable; hacer ver que soy un tipo con el que es agradable trabajar. Aquí te dejo unos ejemplos que me gustan:

Lauren Hom
Debbie Millman
Mr. Bingo

3. Presentar el trabajo de forma organizada: Si tu trabajo involucra múltiples disciplinas, es imperativo que las separes en diferentes secciones. Confieso que al principio mostraba todo mi trabajo, tanto diseño como ilustración, en la página de inicio para demostrar que tenía un portfolio amplio, pero aquello era como entrar a un Mercado de Pulgas. El error que estaba cometiendo era no ponerme en el lugar del visitante. Si quien entra es un director de arte, lo que busca es ver mi trabajo comercial, pero si es alguien que busca imagen para su negocio, le interesará ver mi sección de branding. Si la búsqueda en nuestro sitio web es sencilla, aumentamos la posibilidad de que nuestro visitante haga click en ese botón que dice “Contáctame”

Por otro lado, si trabajas en una disciplina puntual como fotografía por ejemplo, entonces hace sentido dividir el trabajo en retratos, eventos, trabajos comerciales, etc. Nuevamente, se trata de ayudar al visitante a que encuentre más rápido lo que está buscando.

4. Selección de trabajos: Tengo una confesión que hacer…Me daban envidia los portfolios de artistas con montones de trabajos espectaculares adornando su página de inicio. Si te has sentido así, lo que probablemente estés pensando es que tu portfolio debe verse igual. ¡LLENO DE TRABAJOS!, pero en un portfolio la cantidad no es más relevante que la calidad.

Básicamente el mensaje aquí es que solo debes mostrar trabajo del que te gustaría recibir más encargos y dejar ir aquellos que ya no se alinean con tu estilo. Si no tienes muchas piezas que mostrar, puedes apoyarte en proyectos personales o ficticios (alineados con tus objetivos desde luego).

En ciertas ocasiones he visto artistas que por redes sociales, coquetean un poco con las marcas con las que les gustaría trabajar haciendo montajes en una zapatilla Nike o un gift pack de Sephora. Esta idea la puedes llevar a tu portfolio a través de un proyecto ficticio donde demuestres tus habilidades.
*Importante: Cuando tu proyecto sea ficticio, hazlo saber en la descripción. Lo que quieres es hacer destacar tus talentos, no inflar tu ego o mentir.

5. Descripción de cada proyecto: Al principio tenía sentimientos encontrados con esta parte. He visto portfolios de toda clase y puntualmente en los artísticos, la mayoría de las veces solo alcanzas a ver una imagen en tamaño completo o una galería de fotos. Lo cierto es que pensando en quién es el espectador, es correcto hacer una breve reseña de lo que trata el proyecto, que problema estabas resolviendo y a qué resultado llegaste.

Puede ser tan descriptivo como el branding para una tienda o breve como los que me gusta hacer, donde en un par de párrafos describo el qué, para quién y cómo resolví un problema creativo. Ojo que también puede haber excepciones como el ejemplo del fotógrafo donde “una imagen dice más que mil palabras”

Estos ejemplos de páginas web son algunos de mis favoritos en cuanto a la forma en que describen proyectos :

Pentagram
Wade & Leta
Andy J Pizza
Futura

Pro tip 1: Empieza con un WOW al momento de describir el proyecto.
Pro tip 2: Es válido usar un poco de storytelling en la descripción.

6. Contexto: Es una palabra tan corta, pero amplia y compleja cuando de portfolios se trata. Una vez viendo un “portfolio review” que dos profesionales de The Futur Academy hacían a diseñadores gráficos, pude darme cuenta lo crucial que es a la hora de tomar una decisión de contratación. En esencia lo que ellos dicen es que el contexto orienta al visitante con respecto a lo que ve. Si solo colgamos imágenes y lo dejamos a la imaginación, quien observa podría hacerse suposiciones equivocadas de lo que queríamos transmitir.

En pocas palabras, no dejemos nuestro trabajo a la libre interpretación. Dediquemos un par de líneas para explicar de qué trataba nuestro proyecto y qué papel jugamos en él.

Acá te dejo el enlace al video de The Futur Academy con montones de tips super útiles.

7. Estética: Si bien dicen que “el contenido es El Rey”, entonces la estética es “La Reina”. Subir imágenes pixeladas o de muy baja resolución, no habla bien de la calidad de nuestro trabajo. Tampoco nos vayamos al otro extremo, porque si usamos imágenes de altísima calidad, aumentamos el tamaño de un archivo que no en todas las computadoras o dispositivos móviles se cargan con la misma facilidad. En el caso de imágenes mi número mágico al exportar desde Adobe Photoshop es 1024 x 768 pixeles a 150 ppi. Si es desde Adobe Illustrator mantengo los mismos valores, solo que al exportar reduzco el tamaño del archivo a 0 (Si no te familiarizas con estos términos, consúltalo con tu diseñador de confianza).

Otro aspecto que requiere atención suprema es la redacción, algo que parece que con el tiempo ha ido pasando a segundo plano, pero que aunque no lo creas, sigue siendo un factor importante en la toma de decisión de un cliente o agencia a la hora de contratar a un “profesional”.

Que no se te quede por fuera el uso de buenos montajes o “mockups”. Esto puede elevar tu presentación como también puede destruirla. En el mejor caso, tener la muestra física y hacerle unas buenas fotos hace el trabajo, pero si usas montajes fotográficos, asegúrate de que se vean bien y sean congruentes. Algo no congruente por ejemplo sería montar el logo de una firma de abogados en una camiseta o vasos desechables de café.

Algunos sitios web donde he encontrado buenos recursos gratuitos para hacer montajes son: Mr Mockup, Ape Mockups, Free Design Resources.

8. Sección Bio / Acerca de mí / About me: ¡No tienes idea lo importante que es esta sección! En muchas ocasiones he visto páginas donde no hay foto y el artista o profesional detrás del trabajo es un misterio, pero a menos que seamos “Banksy” cuya misteriosa identidad resulta ser muy atractiva, te animo a que subas una buena foto a tu sección de Bio para transmitir confianza. Rescatando lo que decía la gente de The Futur Academy (punto 6), quien te busca para contratar tus servicios, no te conoce y está asumiendo un riesgo al contratarte por primera vez. Yo no podría estar más de acuerdo, porque pienso lo mismo cuando estoy buscando un doctor por ejemplo.

En esta sección también es importante ser claros y concisos. No te recomiendo poner un extenso curriculum sino una breve reseña de quién eres, cuál es tu expertise, donde te graduaste o cómo aprendiste lo que sabes, habilidades adicionales y por que no, un “fun fact”. En cuanto al curriculum, yo prefiero listar en mi página los logros más sobresalientes y en caso de que alguien me lo pida, enviarlo por email (aunque cada vez veo menos de esto).

9. Contacto: Esta sección no es parte del portfolio en sí, pero es hacia donde debe desembocar todo este esfuerzo…al contacto con el potencial cliente. Básicamente en esta sección, vas a colocar tu información de contacto con enlaces para que se abran ventanas de chat o correo.

Evita los correos con dominios públicos tipo josejimenezart@gmail.com. Si lo que buscamos es mostrar nuestro lado profesional, detalles como este también deben estar alineados. Yo uso Zoho Mail que es un servicio con planes desde gratuitos para uso individual (perfecto para freelancers), hasta planes para empresas con múltiples usuarios, todos con la funcionalidad de conectar tu dominio de página web.

Hay quienes utilizan formularios de contacto, pero yo los dejé de usar por estas razones: 1) si ya tengo mi info de correo a la vista, es redundante tener un formulario que también llegará a mi correo 2) para el usuario es más trabajoso llenar campos de un formulario que simplemente redactar un email y enviar.

¡Ah! Y asegúrate que todos tus enlaces funcionen.

Espero que estos tips te hayan gustado y que pronto los puedas poner en práctica. Si tienes consultas adicionales o te gustaría escuchar de algún tema relacionado a portfolios, puedes dejarme tus comentarios en el box al final de esta entrada.

Ahoy.


Esta obra está protegida bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.


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